Bajo Maestrazgo : Bel - Penes de Bel - Rossell

FICHA TÉCNICA DE LA RUTA
Bajo Maestrazgo : Bel – Penes de Bel - Rossell
Fecha 19 de Septiembre de 2009
Senderistas Angel, Jose, Álvaro
Valoración
Destacable Las Penes de Bel y el encanto de la pequeña población de Bel
Recorrido Bel – Penes de Bel – Bel – Camino viejo de Bel a Rossell - Rossell
Problemas Nada destacable
Distancia 13,18km
Desniveles Alt.mínima : 472 - máxima : 1012 - acumulada : 412m
Tiempo total 5h 9min, 2h 36min en movimiento, 5.06km/h en mov.
Dificultad Fácil
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INTRODUCCION

Se trata de una ruta sin ninguna complicación ni dificultad. En esta ocasión la realizamos con dos coches para evitar el tramo de subida desde Rossell.

Merece la pena la excursión por la visita a las imponentes Penes de Bel, grandes bloques rocosos que se asoman al balcón del valle del río Cérvol.

Al tratarse de una excursión corta, podemos hacer una parada en Bel tras visitar las Penes de Bel y almorzar tranquilamente en un pequeño bar que se encuentra en la entrada del pueblo.


PUNTO DE INICIO

Para realizar esta ruta necesitaremos dos coches. Dejaremos uno en Rossell, concretamente delante del colegio donde empieza el Camino viejo de Rossell a Bel. Con el otro coche subiremos a Bel por una estrecha y empinada carretera que acaba en dicha población.


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO  

Desde la entrada de Bel donde habremos dejado el coche, salimos del pueblo por la carretera para dejarla pocos metros más adelante tomando una pista hacia la derecha para abandonarla inmediatamente tomando una senda que se inicia a la izquierda de la pista.

La senda asciende y enseguida tenemos una buena visión de la población de Bel. Continuaremos por ella sin desviarnos, aunque el camino presenta escasas fitas es fácil su seguimiento. Pronto se mostrarán ante nosotros las Penes de Bel con sus verticales paredes.

Siguiendo el bien dibujado sendero pasamos por una zona herbosa que nos lleva a rodear las altas paredes para ascender a la primera de las peñas por la cara Este.

Nos acercamos a Las Penes de Bel


Encontraremos una fita que nos desviará hacia nuestra derecha en claro ascenso. Desde aquí hasta llegar al vértice el ascenso se realiza a criterio entre matorrales y rocas, sin un camino claro.
Enseguida divisamos el vértice y el pilón divisorio del término entre Bel y Vallibona. Desde aquí nos asomaremos al valle del Cérvol para disfrutar de las impresionantes vistas. Al Oeste divisamos el Turmell que con sus 1281m es la cima más alta de cuantas nos rodean. A NorOeste, las verticales paredes de la otra peña.

Vistas desde lo alto de las peñas


 

El vértice que hay en una de las cimas



El Montsiá


El Valle del Cervol y el Turmell

 


Saciada la retina avanzamos sin camino aparente en dirección Norte buscando un paso que nos llevará hasta la otra peña. Resulta sencillo de encontrar aunque está un poco empinado y conviene bajar despacio afianzando los pasos.

Enseguida llegamos al collado que se encuentra entre las dos peñas. A este punto volveremos tras visitar la segunda peña para descender por la canal que queda en dirección Este.

Hacia la segunda peña


 

Por aquí no …


Por aquí si …




Pero ahora continuamos avanzando pegados a la pared de la segunda peña, en su cara Este por un estrecho balcón que nos ofrece un paso que seguiremos hasta que éste queda cortado. Veremos una fita que nos desvía a nuestra izquierda y que nos da acceso a la segunda peña que podemos recorrer por completo sin dificultades.

Última subida hasta la segunda peña


También disfrutamos de buenas vistas


Tras la visita a la segunda peña desandaremos nuestros pasos hasta el collado que une a ambas moles y descenderemos con cuidado por la canal que nos dejará en el sendero que hemos usado para llegar a las peñas y que debemos tomar.

Bajando por la canal hacia la senda de regreso


Una vez en la senda debemos regresar a Bel por el camino de ida. Podemos desviarnos ligeramente para ver la Capilla de l’Assumpció.

De regreso a Bel


Paramos a visitar una capilla

 


Una vez en Bel nosotros decidimos hacer una parada estratégica en el bar y tomar un buen almuerzo antes de bajar hacia Rossell.

Buen ambiente en el bar



Con el estómago satisfecho volvemos a salir de Bel por la carretera. En esta ocasión nos olvidaremos de la pista y continuaremos por carretera durante unos 850 metros para encontrar a la izquierda de la misma un poste indicador hacia Rossell.

El poste nos lleva hacia una senda que seguiremos sin grandes dificultades y que cruza en varias ocasiones la carretera pasando por el lado del Mas Nou. Al llegar al Mas Nou no se aprecia senda visible, podemos continuar por carretera hasta volver a encontrar unas fitas a la izquierda de la misma que nos vuelven a conducir por senda.

El Mas Nou
 

Una balsa cerca del mas


Pronto volvemos a cruzar la carretera y encontramos una gran fita con las indicaciones hacia Bel pintadas sobre ella. Ahora sí tomamos una senda que desciende contínuamente y que no abandonaremos hasta llegar a Rossell.

En el inicio de la senda hacia Rossell


Durante el camino veremos a nuestra izquierda la alta sierra que separa la Pobla de Benifassar y el Embalse de Ulldecona del barranco donde nos encontramos ahora, concretamente el Barranco de Requena.

Por la senda
 


Cuando llegamos al lecho del barranco, conviene fijarse en la parte izquierda (en el sentido de la marcha) para observa la Cova Fumada, unas balmas en la roca donde suelen verse cabras.

La Cova Fumada


Pasada la zona de la Cova Fumada la senda se convierte en pista, pasando por el lado del Mas de la Mora y poco más adelante la Fuente de Ahumenares cuya agua parecer ser no potable.

Mas de la Mora


La fuente de Ahumenares


Un pequeño tramo más y llegamos a Rossell entrando por el lado del colegio, punto donde tendremos el otro coche aparcado para volver a subir a Bel cómodamente.

Llegamos a Rossell


Estamos ante una ruta sin dificultad aunque sin grandes aspiraciones a ser una ruta estupenda. Merece hacerla por la visita a las peñas y, por que no … para realizar un buen almuerzo en Bel.

RECURSOS Y OTROS DATOS

- Gráfica de altitudes



TODAS LAS FOTOS


El Port : Ermita de las Nieves – Cova del Rastre – Canal de Rito – Gubies del Regatxol

FICHA TÉCNICA DE LA RUTA
El Port : Ermita de Las Nieves – Cova del Rastre – Rito – Gubies Regatxol
Fecha 5 de Septiembre de 2009
Senderistas Angel, Jose
Valoración
Destacable La profunda Cueva del Rastre y las impresionantes Gubias del Regatxol con sus pozas de agua cristalina y sus imposibles formaciones rocosas.
Recorrido Ermita – Pla d’Avaria – Mola de Catí – Cova del Rastre – Canal de Rito – Rio Ulldemó – Gúbies del Regatxol – Barranco del Tall Nou – Salt del Cabrit – Pla d’Avaria - Ermita
Problemas Nada destacable
Distancia 22,32km
Desniveles Alt.mínima : 684 - máxima : 1276 - acumulada : 1182m
Tiempo total 9h 9min, 5h 40min en movimiento, 3.94km/h en mov.
Dificultad Moderada - Alta
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INTRODUCCION

En esta ocasión os traemos otra más que interesante ruta por el Parque Natural de Els Ports. Sigue fielmente el recorrido que encontré en el blog de los amiguetes de Casi Aventurilla, bitácora que sigo habitualmente y que os recomiendo.

Estamos ante un recorrido exigente en cuanto a kilometraje y desnivel acumulado pero que compensa con creces el esfuerzo dadas las maravillas que encontraremos en el discurrir del camino.

Andaremos entre espesos bosques, ascenderemos a la Mola de Catí para disfrutar de estupendas panorámicas sobre el Monte Caro, visitaremos las profundidades de la Cova del Rastre, realizaremos un vertiginoso descenso por la Canal de Rito y nos empequeñeceremos ante las inmensas moles de roca que esconden las Gubies del Regatxol.

Para progresar por la Gubias es imprescindible el bañador y no asustarse ante el agua muy fría, ya que hay diversas pozas de agua que tendremos que atravesar para visitarlas al completo.


PUNTO DE INICIO


Se inicia el recorrido desde La Ermita de Las Nieves, situada a los pies del Monte Caro. Para llegar hasta allí nos acercaremos al refugio del Caro, situado en el Parque Natural de Els Ports.

Dejando el refugio a la derecha continuaremos por pista asfaltada para encontrar una indicación hacia la ermita.

Al poco de perder la pista el asfalto, encontraremos la ermita a la izquierda del camino. Aquí podemos dejar el coche.


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO  

De nuevo en la zona de El port y de nuevo disfrutando de lo lindo.

Dejando el coche en una placeta que se encuentra enfrente de la Ermita de Las Nieves volveremos a la pista para continuar por ella desechando los desvíos que aparecen a la izquierda hasta llegar en apróximadamente 1km a una zona donde el bosque se abre y aparece un claro conocido como el Pla d'Avaria.

Estamos ante un cruce de caminos y tomaremos el que continúa por la derecha en dirección a la mole rocosa que tenemos en esa dirección, la Mola de Catí.

Continuamos un corto trecho por pista para encontrar enseguida una fita que marca el inicio de una bonita senda. Andamos en una zona con abundantes pinos de buen porte y rodeados de boj.

Rodeados de boj

 

Suficientes fitas

Pronto el camino cruza el Barranco de la Saliassa y  empieza a ascender considerablemente hacia lo alto de la Mola de Catí. A medida que vamos ascendiendo obtenemos buenas panorámicas sobre el Monte Caro, el Coll de Pallers y las sierras colidantes.

La Mola de Catí



También se puede apreciar como va cambiando la vegetación, el boj desaparece y los pinos son más escasos.

Tras un fuerte ascenso correctamente marcado con suficientes fitas llegamos a un claro donde vemos un pilón de MP. Tenemos tres caminos, tomaremos primero el de la izquierda para visitar la Cova del Rastre y volver luego a este punto.

Pilón de MP



De este modo nos desviamos a nuestra izquierda para seguir una senda, poco definida pero con algunas fitas que nos guiarán por el camino hacia la cueva. Conviene estar atentos ya que es fácil pasarse de la entrada que se encuentra a unos 800 metros del pilón de MP. Justo cuando el camino empieza a descender bruscamente, encontraremos a la derecha del mismo la entrada de la cueva con una placa que la identifica.

Hacia la Cueva del Rastre




La cueva presenta dos entradas, la de la derecha tiene una única cámara de poca amplitud y sin gran interés.
Conviene adentrarse en la entrada de la izquierda que, aunque menos accesible, nos ofrecerá una experiencia fabulosa.

La Cova del Rastre



Tras superar la entrada podemos ponernos de pie y avanzar por el interior de la cueva. Tras una cámara se sucede otra más amplia y un pequeño pasillo nos acerca a una abertura en la roca que atravesaremos para llegar a la cámara más amplia de la cueva.

Resulta impresionante. Estamos ante una cavidad de gran anchura y altura en la que podemos ver en algunas paredes inscripciones con fechas que nos dejarán helados, no en vano esta cueva era un refugio de los maquis. Se cuenta que tan oculta estaba la entrada que pasaba desapercibida a las autoridades.

En la parte más profunda de la cueva encontramos una escalera de madera en precario estado, así como restos de latas y una antorcha que quizás usaron los guerrilleros en sus añejos quehaceres.

En la Cova del Rastre (‘click’) para ampliar las fotografías
 




Cabe decir que para visitar la cueva resulta imprescindible linternas potentes, nosotros llevábamos luces frontales e incluso resultaron insuficientes en algunos tramos.

Visitada la cueva desandaremos nuestros pasos hasta encontrar el pilón de MP, punto en el que continuaremos el camino por la izquierda, tomando una pista.

A pesar de andar por pista que nunca nos acaba de convencer, el tramo es muy agradable dada la abundante vegetación y árboles que nos acompañan.

Por la pista


En el transcurso del recorrido por la pista tomaremos el primer cruce que encontramos por la izquierda, siguiendo recto en el próximo cruce.

Otro cruce más a la izquierda y, por fin, a unos 3,5km desde que salimos del pilón de MP veremos a la izquierda de la pista unas fitas que indican el inicio de la Canal de Rito.

La entrada a la Canal de Rito


Se nos presentan 3km de tremenda bajada por la canal que en principio es cómoda pero pronto muestra su agreste forma y su carácter arisco típico de los parajes de El Port. Empinada, pedregosa, estrecha y ¡emocionante!.

Por la Canal de Rito



Estando en la canal debemos detenernos y mirar hacia atrás para ver el camino realizado. Posteriormente y con calma observaremos el camino que nos queda por recorrer y en lo alto, enfrente nuestro, veremos una magnífica formación rocosa conocida como el Morral d'en Garcés. Hasta su base llegaremos más adelante así que conviene hacerse una idea de lo que nos espera. Del mismo modo si nos paramos a observar y escuchar detenidamente nos daremos cuenta de la increíble sensación de aislamiento que nos ofrece esta zona, la serenidad nos invadirá.

Imponentes paredes, al fondo el Morral d’en Garcés


Continuamos descendiendo a la vista de suficientes fitas y marcas rojas y amarillas. En un pequeño collado veremos que hay una fita que nos desvía ligeramente a la izquierda del camino. Merece la pena acercarse y asomarse al precipicio que se nos ofrece. Veremos el barranco de la canal y enfrente, fabulosas paredes de formas escarpadas nos embeleserán. Estupendo lugar para disfrutar de un almuerzo a la sombra que nos obsequian los pinos.

Volvemos al camino y seguimos descendiendo, pronto atravesamos un curioso collado conocido como el Coll Roig. Recibe su nombre del color rojo de la tierra que allí se encuentra.

El Coll Roig y el Morral d’en Garcés



La inclinación del descenso se incrementa aún más desde este punto para llegar en unos 300 metros hasta el río Ulldemó.

El suave fluir del agua del río es hipnotizante, pero no nos entretenemos y empezamos a andar por el río aguas arriba en busca de las Gúbias del Regatxol.

Llegamos al río
 

El camino no está definido pero el progreso no es difícil.

Andando por la margen derecha del río encontraremos un manantial de agua que surge del suelo, conocido como Els Ullals del Tall Nou. Un poco más adelante y a la vista de una fita de piedras, el cauce se divide a izquierda y derecha.

Ullals del Tall Nou


Nos quedamos con este punto ya que aquí volveremos después de visitar las Gúbias.

De momento continuamos por la izquierda, en unas ocasiones por camino y en otras por el mismo cauce del río, ahora prácticamente seco.

Hacia Las Gúbias
 

 

Pronto el paso se ve bloqueado por grandes bloques de piedras, asimismo vemos a izquierda y derecha enormes moles rocosas de formas imposibles que nos rodean y nos empujan a seguir avanzando. Estamos en Las Gúbias del Regatxol.

En Las Gúbias







Superamos los bloques de piedras avanzando asombrados ante tan inhóspito entorno para encontrar pronto la primera de las pozas de agua que nos corta el paso. Sólo hay un camino posible, atravesando la poza a nado.

La primera de las pozas

Pero hay que pensárselo, teníamos 15º de temperatura ambiente y el agua parecía estar bastante más fría .... pero ¡qué narices! ... habíamos venido a ver Las Gúbias y un poco de fresco no nos iba a frenar.

De este modo, y con la risa en el cuerpo nos ponemos el bañador a la carrera y sin pensarlo mucho, ¡al agua!. Brrrr ...realmente estaba fría (me entran escalofríos al recordarlo mientras escribo la crónica ... aunque también mucha satisfacción).

Debemos atravesar la poza a nado para encontrar una sólida cuerda que nos ayudará a salir del agua y superar un resalte rocoso para seguir adentrándonos en las Gúbias.

Estamos en una garganta de altas paredes, nos empequeñecemos ante tanta majestuosidad. Otra poza fría y ancha que atravesamos nadando y otra más pequeña que podemos pasar andando. Continuamos un corto tramo más para llegar al final de la garganta. Ante nosotros y rodeándonos enormes paredes verticales, inaccesibles. A sus pies una poza parece rendirle pleitesía creando una curiosa imagen que resulta fascinante.

Imágenes de la aventura en Las Gúbias









Saciada nuestra ansia aventurera, desandaremos nuestros pasos hasta la fita que habíamos visto donde el cauce del río se bifurcaba. En esta ocasión seguiremos la fita que nos lleva por un camino en fuerte ascenso, siguiendo el Barranco del Tall Nou y en dirección al Morral d'en Garcés.

Subiendo hacia la pista


 

El camino no tiene pérdida, hay suficientes fitas y marcas violetas. Conviene tomárselo con calma puesto que su inclinación es importante. En poca distancia llegaremos a la Pista del Regatxol que tomaremos hacia la izquierda.



Nos esperan 5,5km de pista sin desvío alguno. Al iniciar la pista y tras un corto tramo de subida, podemos desviarnos a la izquierda y asomarnos a unos resaltes rocosos que sirven de improvisado mirador hacia las Gúbias. Vistas desde arriba no conseguimos distinguir las pozas, haciéndose evidente lo cerrado de la garganta.

Impresionantes vistas




Estamos en la base del Morral d’en Garcés


Continuaremos por la pista que pronto realiza un fuerte descenso para situarse a nivel del Barranco del Regatxol que será nuestro compañero en el resto de pista que nos queda por recorrer.

Desde que conectamos por el barranco el camino asciende suave pero continuamente atravesando bonitos bosques de arces.

Un camino con encanto


Conviene estar atentos a la parte izquierda del camino en un tramo donde la pista asciende considerablemente, veremos un cortado en el barranco con un agujero muy profundo. Se trata del Salt del Cabrit, que debe ser impresionante con agua.

El Salt del Cabrit


Encontramos una cueva a la derecha del camino


Recorrida la distancia indicada, la pista se desvía a la derecha y vemos un camino que continúa recto y que debemos tomar.

Dejamos la pista y continuamos recto por una bonita senda


Está poco definido pero no es difícil progresar por él. Pronto encontraremos fitas que nos guiarán sin dificultad hasta un camino más ancho que tomaremos hacia la derecha.

Un corto tramo más de subida y llegamos al Pla d'Avaria. Ya en terreno conocido, tomamos la pista hacia la izquierda para, en 1km escaso llegar hasta la ermita y el final del recorrido de hoy.

El Caro desde el Pla d’Avaria


Llegamos a la Ermita de Las Nieves, fin del recorrido
 

La Photo-Finish

Intentando resumir :  estamos ante un recorrido impresionante, imprescindible diría yo. Tanto las bellas sendas que atravesaremos, como la visita a la increíble Cova del Rastre con sus 70 metros de profundidad merecen una excursión.
Si a esto le añadimos la visita a las Gúbias y el punto aventurero que tiene adentrarse en ellas tenemos una ruta completa de gran encanto, aunque exigente en cuanto a kilometraje y desnivel.



RECURSOS Y OTROS DATOS

- Gráfica de altitudes


- Track en Wikiloc

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"Si no se puede hacer cumbre pues te vuelves a casa tran tranquilo. Porque vamos, lo de morirse es una cosa jodida ..."

Carlos Soria