Ficha Técnica

Recorrido : Toll del Vidre - Horno de Pega - Mas Colet - Coll de La Creu - Pujador de Quiteri - El Blau - La Roca Grossa - Cresta Ballestera - Els Pradets - Coll de La Ferrera - Mas de les Valls - El Tormo de la Punça - Estrechos - Fuente Tosques - Coll de Miralles - Pimpoll - Pi Ramut - Ereta - Coll de Monfort - Mas de Llusero - Mas de Pau - Mas de Damia - Toll del Vidre
Distancia : 22,6km
Desnivel positivo : 1380m Altitud mínima : 461m Altitud máxima : 1103m
Tiempo total : 8h 1min / En Movimiento : 6h 37min
Valoración : Espectacular, precioso e imprescindible recorrido para comprender la belleza de los parajes de los puertos de Tortosa y Beceite. Ruta de algo más de 20km a través de la que podremos contemplar buena parte de los aspectos que enamoran de esta sierra. Bosques frondosos, verticales paredes, cuevas, fuentes, vistas panorámicas y el lujo de acabar el recorrido bañándose en el río.
Recursos :




Introducción y Punto de Inicio
Ya hace un tiempo que nos rondaba por la cabeza hacer el cresteo de la ballestera, una interesante cresta con algunos puntos muy, muy aéreos que siempre que nos movíamos por la zona de Horta de Sant Joan se nos mostraba ahí, desafiante.
Se trata de un recorrido corto pero emocionante que decidimos aderezar alargando la vuelta para subir por la zona del Coll de Miralles donde se ubican dos magníficos y centenarios ejemplares de pino, el Pimpoll y el Pi Ramut.
Si el cresteo fue espectacular, el camino de subida hacia el Coll de Miralles pasando por frondosos bosques y por el barranco de les tosques, disfrutando de sus fuentes y cavidades no restaron belleza al recorrido.
Sólo comentar que el cresteo no es apropiado para gente con vértigo, que tiene pasos expuestos o muy expuestos y que se puede evitar fácilmente utilizando el sendero que transcurre por el río, a los pies de estas rocosas murallas.
El punto de inicio se ubica en el Toll del Vidre, al que accederemos tras unos 8km de pista (en su principio asfaltada) desde la población de Arnés. El lugar está indicado con paneles y aconsejo 4x4 para acceder.
Descripción del Recorrido
Habiendo aparcado en el Toll del Vidre empezamos a andar por la misma pista por la que hemos venido sin desviarnos durante 2km para, a la vista de un poste indicador, desviarnos hacia la derecha en dirección al cauce del Rivet de Les Valls que transcurre a los pies de La Ballestera.
Estaremos atentos a unas fitas de piedras que encontraremos y que nos marcarán un desvío hacia la izquierda que deberemos tomar.
Estamos en una preciosa senda que pasa por el lado del Mas de Colet y que en pocos minutos nos acerca a los cultivados campos del Mas de La Creu y a las cercanías del Coll de la Creu.
Esperando el autobús en el Mas de Colet ...

Justo en el collado nos desviaremos a la derecha en dirección a las altas paredes de la Ballestera. En este primer tramo, sin dificultad, iremos siguiendo algunas marcas de pintura naranja mientras ascendemos con decisión.
Llegando al Coll de la Creu

Ya vemos las primeras paredes de La Ballestera

Pronto se gana altitud


El camino no resulta siempre evidente así que procuraremos no perder de vista las marcas naranjas para encontrar un estrecho paso que nos dará acceso a la parte superior de La Ballestera.
La brecha que nos da acceso a la parte alta

Nuestro primer destino es la punta SurEste conocida como El Blau, una cima con poca notoriedad pero desde la cual podremos disfrutar de unas vistas magníficas.
Buenas panorámicas desde El Blau

Benet aparece tapado por las nubes

Tras coronar El Blau continuamos nuestro camino siempre buscando el cresteo de la sierra aunque en estos primeros tramos son zonas muy anchas y sin ninguna dificultad.
Avanzando sin problemas y tras una fuerte subida, coronaremos la cima de la Roca Grossa. Continuamos el periplo por estas zonas altas hasta llegar al Coll de Les Saleres, punto donde se acaban las marcas y debemos continuar buscando los pasos más cómodos.
Llegando a la Roca Grossa

Vista atrás

Aún se avanza cómodamente, aunque la verticalidad va ganando terreno



Pronto la cresta empieza a afilarse y a ponerse interesante. Con prudencia y buenos apoyos para pies y manos vamos progresando y disfrutando de magníficas sensaciones mientras los buitres revolotean sobre nuestras cabezas.
La cosa se va poniendo interesante


Estos vigilaban a ver si hoy caía alguno ...

Hay un punto de la cresta en el que perdemos algo de altitud por la izquierda para evitar un paso excesivamente desplomado y regresar inmediatamente para continuar por la parte más afilada y divertida, la adrenalina a tope y el disfrute asegurado.
Y ahí tenemos la parte más afilada ... ¡a por ella!


La verdad es que acojona bastante

Pero una vez estás en el asunto ... coser y cantar (si no tienes vértigo,claro)


Finalmente la afilada cresta va ensanchándose y pronto divisamos en la parte baja Els Pradets, unos verdes prados hacia los que debemos dirigirnos buscando siempre los mejores pasos.
Por ahí ando yo y mi doble alcanzando el final de la cresta

Vamos perdiendo altura, ahí queda el Coll de La Ferrera

La frondosidad del bosque de pinos es apabullante

Llegados a Els Pradets alcanzaremos una ancha pista que seguiremos por nuestra derecha hacia el Coll de La Ferrera. Justo en el punto en que la pista se convierte en senda, encontraremos a nuestra izquierda otra senda más perdida que es la que seguimos en esta ocasión (usando la senda principal llegaremos al mismo sitio).
Llegando a Els Pradets

Avanzando vemos las altas paredes por las que hemos pasado

La senda que hemos tomado es preciosa, totalmente sombría y nos permite visitar una pequeña cueva antes de alcanzar los amplios prados del Mas de les Valls.
Pequeña cueva

Llegando al Mas de les Valls

Vista de la zona del cresteo

Llegados al Mas continuamos recto hasta divisar un poste indicador, cruce de cuatro caminos. Desde el poste torcemos a la izquierda en dirección al barranco de les Tosques y el coll de Miralles.
Nos espera ahora un ascenso continuo de unos 500 metros de desnivel, siempre por un frondoso bosque y por senda muy definida y correctamente marcada, sin desvíos y sin confusiones. Estamos en un lugar privilegiado y muy aislado, un entorno agreste y que nos empequeñece.
Subiendo, al fondo La Ballestera

Sendas de belleza embriagadora

Pasaremos por pequeño collado, junto a la curiosa formación rocosa conocida como El Tormo de la Punça y atravesaremos unos bonitos estrechos, los Estrets de l'home mientras vamos ganando altitud en cómodas lazadas.
El Tormo de la Punça y el Collado que le precede


Por los estrechos

Durante el ascenso encontramos la refrescante fuente de Les Tosques y pasaremos por una pequeña cueva hasta alcanzar una perdida pista que seguiremos por la izquierda y que en pocos metros nos dejará en el Coll de Miralles donde encontraremos una balsa y abrevadero donde también podemos refrescarnos.
La fuente de les Tosques

Imprescindible darse un buen remojón

Vistas desde la pequeña cueva

Seguimos disfrutando de buena senda


El Coll de Miralles

Desde el Coll de Miralles vemos una alta mola rocosa y un poste que indica nuestra dirección “El Pimpoll y El Pi Ramut”. Vamos hacia allí y tomamos de nuevo una senda, muy empinada, que nos permite visitar tan ilustres ejemplares de pino (ya estuvimos por allí en otra ocasión).
De camino hacia El Pimpoll

Ahí está El Pimpoll

Y aquí el Pi Ramut


La subida es importante y conviene tomarla con calma hasta alcanzar un pequeño claro en el bosque conocido como La Ereta.
Ahí abajo el Coll de Miralles y al fondo La Ballestera

Un lugar ideal para disfrutar de las vistas panorámicas

Las Rocas de Benet

Aquí dejaremos la senda principal para tomar una más perdida a nuestra derecha que desciende claramente.
Vamos a perder bastante desnivel por senda encantadora, alfombrada y sombría. Conviene visitar un profundo agujero marcado en el mapa como avenc que encontraremos por el camino.
Visitando el avenc


La senda desemboca en una pista que seguimos en descenso hasta alcanzar el Coll de Monfort donde encontramos abundantes fitas a la izquierda que nos invitan a seguir por senda, cosa que indudablemente hacemos.
Ahora ya, sin desvíos, continuamos descendiendo a buen ritmo pasando por el Mas de Llusero y el Mas de Pau hasta alcanzar la pista que transcurre paralela al río ….... y que seguimos por nuestra izquierda.
El Mas de Llusero

El Mas de Pau


Llegamos a la pista y al río, de nuevo a refrescarnos

Ya sólo resta hacer los 4km que restan de recorrido por la agradable pista, pasando por el refugio libre del Mas de Damia y en la que nos fue imposible evitar mojarnos pies y calzado, durante las, no pocas, veces en las que hay que cruzar el río, cuestión que en estas calurosas fechas no nos produjo más que unos refrescantes momentos hasta alcanzar el punto final de este precioso y exigente recorrido, como preludio del merecido y disfrutón baño que nos dimos en el Toll del Vidre.
molt bona la del voltor!!!! felicitats
ResponderEliminar¿cómo os lo montáis?, preciosos parajes y encima con agua.
ResponderEliminarGracias por enseñarlos. Algún día, aunque sea con estancia de varios días tendre que patearlos.
Un abrazo
Simón
Que más añadir a la preciosa crónica relatada por Ángel... simplemente, impresionante, inolvidable y... 100% recomendable.
ResponderEliminarSaludos y B.R.A.T.
Una pasada de ruta y con todo: crestas, vistas impresionantes, preciosas sendas y..... ¡agua!
ResponderEliminarUn rutón en todos los sentidos y unas fotos, como siempre, espectaculares.
Saludos.
Dios!!!! esta la quiero poder contar yo.
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